REDUFLACIÓN, EL OTRO GOLPE AL CONSUMIDOR

 REDUFLACIÓN, EL OTRO GOLPE AL CONSUMIDOR

 

Ernesto Hernández Norzagaray

 

Hoy el mundo se encuentra convulsionado por los procesos inflacionarios que están afectando en mayor o menor medida a todos los consumidores sin distingo de países, regiones, razas, credos, género.

Lo normal es que el consumidor vea como suben los precios de los bienes y servicios públicos y privados. Que sienta en el bolsillo como se merman impunemente sus ingresos sin que haya un incremento de estos a la par de como suben los precios.

O, tan solo, un mecanismo del Estado, capaz de tener un control sobre los precios al menos de los productos y servicios de consumo masivo como una forma de apoyar a los que tienen menores ingresos.

Bueno, salvo, Francia, que está semana el gobierno de Emmanuel Macron ha informado que destinará 20 mil millones de euros para abatir la inflación que está castigando a su población.

Y esta escalada de precios las pequeñas y medianas empresas hacen malabarismos para evitar la quiebra sea reduciendo su margen de utilidad o reduciendo el stock privilegiando aquellos que tienen mayor circulación en el mercado.

Las grandes empresas también sufren los efectos de la inflación, pero lo mitigan de distinta forma, sea mediante innovación tecnológica, compras de grandes volúmenes de mercancías para obtener mejores precios y posteriormente en forma especulativa ponerlos en el mercado.

Sin embargo, hay otras estrategias que frecuentemente pasan desapercibida para el consumidor como viene siendo que un producto de 100 gramos lo reducen a 90 gramos y de esa manera logran sostener el precio al que están acostumbrados los compradores.

A esta trampa comercial se le conoce desde 2010 como reduflación o en inglés Shrinkflation, que de acuerdo con un estudio realizado por la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido sobre el impacto de esta práctica tiene en el Índice de precios al consumidor y los hogares, es una “práctica comercial de cambiar el peso físico de un producto, manteniendo su precio constante. La parte de "reducción" del término se refiere al cambio en el tamaño del paquete, generalmente una reducción, mientras que la última parte de la palabra se refiere a la inflación: el aumento en el nivel general de precios. Si los productos se “reducen” en tamaño, la inflación aumenta, incluso, si los precios se mantienen constantes ya que los consumidores pagan la misma cantidad de dinero por menos del bien”. 

En México las autoridades competentes no han alertado de esta práctica que ya está entre nosotros desde hace algún tiempo en productos de alto consumo y pongamos dos de ellos como ejemplo, los cigarrillos y la cerveza.

Pocos nos percatamos de que los cigarrillos cada vez se venden en envases más pequeños y en cantidades menores que el paquete normal y si observamos detenidamente veremos que los cigarrillos son más pequeños en gramos, pero, en esa reducción de la cantidad, hay un incremento de precios por unidad, y el consumidor siente que ahorra porque paga menos por la cajetilla, pero en realidad está pagando más en clave de volumen.

Sucede lo mismo con la cerveza donde ha sido sustituida la medida estándar de la lata por varias de diversos tamaños de manera que el consumidor de una de ellas de 330 mililitros nos está vendiendo discretamente una de 300 mililitros con la misma presentación o latas con un buen diseño de una marca extranjera, pero, con menos cantidad del líquido ambarino y un precio similar al resto de cervezas.

Y lo mismo con los yogurts, los zumos de frutas, el azúcar o la sal, como los también los productos envasados y congelados.

Eso solo percibe cuando se comparan dos latas del mismo producto y se observara el tamaño y la cantidad de cerveza por el mismo precio.

Entonces, el tema de la inflación cada día viene más acompañado de una fuerte dosis de reduflación y esto tiene un impacto sobre el Índice de precios al consumidor y los presupuestos de las familias.

Esto tiene como resultado que el vendedor gana por la vía de la inflación al aumentar los precios y también por la vía de reduflación porque reduce las cantidades de los productos.

Son formulas del capitalismo en contextos de crisis económicas como las que estamos viviendo y que de inmediato lastiman la capacidad de los consumos individuales.

En definitiva, exponemos el significado de esta palabreja para alertar sobre esa doble pérdida que tenemos los consumidores.

 

 

 

 

 

Comentarios

Entradas populares